Evaluación inicial
Semana 1 · 500 €Una sesión de trabajo para entender tu operación, dónde duele hoy y si somos el equipo adecuado. No es una presentación comercial: salimos con una idea real de tu situación.
Un proceso entendible
La mejor forma de reducir el riesgo no es prometer más rápido: es decidir con claridad qué problema resolver, qué dejar fuera y entregar valor por fases. Así trabajamos, paso a paso.
De la primera charla al sistema operando
En cada fase sabés qué hacemos, qué te llevás y qué te pedimos. Nada avanza a la fase siguiente sin que la anterior haya dejado algo útil.
Una sesión de trabajo para entender tu operación, dónde duele hoy y si somos el equipo adecuado. No es una presentación comercial: salimos con una idea real de tu situación.
Mapeamos cómo circula hoy la información, dónde se duplica y qué depende demasiado de una persona. Decidimos también qué no hace falta digitalizar.
Empezamos por el núcleo que más libera al equipo. Cada fase tiene que ser útil por sí misma: preferimos entregar valor temprano antes que desaparecer un año construyendo un monstruo.
Documentamos, enseñamos y dejamos un sistema que el equipo entiende y opera sin necesitar un técnico al lado para cada acción.
Mantenemos y mejoramos el sistema mientras cambian los programas, el equipo y las necesidades. Sin obligarte a contratar un departamento IT.
Mientras construimos
Desde el primer día trabajás con un portal propio donde ves el trabajo en curso sin filtrar. La transparencia no es un extra: es cómo evitamos las sorpresas que arruinan estos proyectos.
Cada tarea en curso, en su estado real, sin una versión maquillada para el cliente. Lo que vemos nosotros es lo que ves vos.
Cada tarea indica si la próxima jugada es nuestra o tuya, así nada se queda esperando en silencio a que alguien pregunte.
Lo acordado se firma y se congela. Si algo cambia a mitad, va como un cambio aparte, también firmado — nunca una sorpresa en la factura.
Cómo se ve en la práctica
Antes de escribir una línea les planteamos la verdad: adaptar su plataforma en Bubble era, en la práctica, rehacerla entera. Así que reconstruimos en código —con lo que faltaba incluido— lo que otro equipo había tardado alrededor de un año, en cuatro meses.
El primer paso
500 €
Se descuentan íntegramente si contratás la implementación.
Todo empieza por la evaluación inicial. Revisamos el contexto, los principales bloqueos y el posible camino. Si concluimos que no existe el encaje necesario, devolvemos el pago descontando únicamente la comisión que Stripe haya aplicado y no nos reintegre.
Es un precio fijo y acotado a propósito: sirve para decidir con información, no para comprometerte con nada más.
Preguntas frecuentes
Menos del que temés, pero no cero: sin la mirada de quien conoce la operación, el sistema termina siendo el que imaginamos nosotros, no el que necesitás vos. En el diagnóstico son un par de conversaciones; durante la implementación, una persona de referencia que revise lo que va saliendo. Justamente porque el equipo participa, después se apropia del sistema en vez de sufrirlo.
Es normal que pasen. El alcance acordado está firmado y congelado, así que un cambio no se cuela sin que lo veas: se propone aparte, con su propio alcance y precio, y también se firma antes de tocar nada. Cambiás de rumbo cuando hace falta, sin sorpresas en la factura.
Sí. Cada fase se presupuesta por separado y tiene que ser útil por sí misma, precisamente para que puedas frenar con algo funcionando en la mano. No te pedimos que te comprometas de entrada con todo el proyecto.
Desde un portal propio donde ves todo el trabajo en curso sin filtrar, con el estado real de cada tarea y de quién es la próxima acción. No hay informes de avance maquillados ni hace falta perseguirnos por correo: lo que vemos nosotros es lo que ves vos.
Primer paso
En una evaluación de trabajo revisamos el problema, el contexto y si tiene sentido construir juntos. Sin una presentación comercial genérica.